No entiendo exactamente quien eres, ahora aparte, no sé donde estás. Te miro las manos y no significan por mucho lo que han significado otras manos, son menos ásperas, sin fuerza, probablemente sin pasado.
El caso es simple, llegaste, te instalaste y ahora me haces falta, es un proceso común, que le pasó a Van Gogh, a Dalí, a cualquier hijo de vecina como yo, lo que me jode es el miedo, odio sentir miedo, tú me provocas miedo.
Imagino que con algo de voluntad, como antes, ya sabes, podré terminar de pronto con el sabor amargo, con el mal trago, con la sencación metálica que se forma en mi lenga, que me impide comer y me quita las ganas de hablar.
Pese a la mala estrella y la sensación horrible en el estómago, confío en tí...
...ayer a las tres
Author: Luxxx /Querido S
Author: Leda H /
Morir no es soltar. Pero no es algo que tú puedas entender. Siempre que hablábamos de la muerte, imaginaba la tuya; y justo cuando dormías, la palidez y la tranquilidad de tus labios me desconsolaban, pensaba entonces que si murieras jamás podría separarme de ti. Me aguantaba la furia y dormía a tu lado.
También te odio, como aguantar tu egoísmo, tu desdén de macho a quien nadie lo merece. Eras un niño triste y por eso cruel. Fueron tus ojos, siempre perdidos, apartados de este mundo los que me hicieron saber que tenías que ser mío, pero jamás pude ser tuya y no se te ocurrió que tenías que irte. Te quedaste a vaciar tu idea de amor, tu rabiosa hombría dentro de mí, y eso no podía soportarlo, ésta es la explicación querido.
Sigues siendo el mismo, yo soy la misma y no me asustas. No escribas más. No hay nada que puedas quitarme porque estemos cerca o lejos ni el odio podrá unirnos.
M
Una decena de lámparas de alto alcance apuntaban a la caja del tráiler, sólo ellas y las sirenas de las patrullas doblegaban el poderío de la noche en el desierto de Chihuahua. Los vigilantes gritaban, pero adentro nada sonaba; ni un susurro, ni un gruñido, ni un indicio que les revelara por qué el conductor huyó tantos kilómetros al marcarle el alto.
Más de 10 candados sellaban el contenedor, los perros ladraban frenéticos. Un agente comenzó a vapulear los sellos con su mazo y al segundo golpe varios gritos ahogados comenzaron a escucharse en el interior.
Uno por uno fueron cayendo destrozados los candados, uno a uno los presentes se sumergieron en un estado parecido a la angustia. Adentro los murmullos se convertían en bufidos, balbuceos que se tornaron en gritos cuando el último cerrojo fue violado y la puerta abierta.
Del interior brotó intempestivo un calor infernal que casi templa la helada noche en el despoblado, vaho y una peste añeja de animales confinados. Un oficial aventó la luz al fondo y antes de que definiera las siluetas, una estampida de hombres y mujeres salió corriendo con tal fiereza que lograron derribar a tres patrulleros.
En segundos los seres del tráiler se esparcieron por el terreno agreste. Los policías montaron vehículos y emprendieron la búsqueda. La vanguardia del convoy logró ver como unos se refugiaban entre montículos enormes de termitas. A esos los agarraron.
Eran ocho, todos descubiertos, sin ropa. Exhibiendo un contundente maltrato y desnutrición. Otro grupo de aproximadamente cinco hombres corrió hacia una pequeña colina, eran muy veloces y las luces apenas y lograban iluminar sus pies o parte de las nalgas mientras escapaban.
Otros uniformados encontraron en el contenedor una alfombra de seres marinados en sudor, confundidos por el hambre y la avanzada deshidratación; ataviados por la falta de oxigeno. Cuatro habían muerto, eran niños, también un anciano.
Poco a poco fueron sacando a los moribundos y colocándolos en filas, tirados en la tierra con las manos atrás. En una hora casi todos fueron atrapados. Temblaban, lloraban, rezaban. Todos despojados de vestiduras, el calor los había obligado a desnudarse. Todos frustrados, el hambre los había obligado a buscar sus sueños en el norte. Todos deslucidos, la migra los entregaría de nuevo a las garras de la miseria.
Pasado remitente
Author: Tigredesal / Etiquetas: Cuentas epistolaresMorir es soltar. Cortar los lazos, abrir los brazos y liberar. Es como el desamor pero menos doloroso, como una nota ensordecedora sostenida al infinito; por eso quisiera poder accionar un gatillo.
Han pasado 5 años desde que te fuiste, sentada en el auto, sin voltear; con el cabello alborotado por el viento. Aquí las cosas se pusieron feas. Sobre todo en las tardes, cuando aún por inercia quería abrazarte y no estabas.
Debes saber que cambié un poco, ahora te odio. Y te escribo para disparar directo a tus retinas mi furia, pa que sepas que así como hay personas que siempre te amarán; yo lanzaré maldiciones interminables hasta que ya no quede tiempo. O hasta que tu aliento se termine.
Todos los días me despierto y ruego porque un despiadado psicópata te viole veinte mil veces y te desgarre las entrañas; porque te humillen y el mundo te vea en el suelo. Te mereces todas las desgracias y ameritas inventar nuevas.
¿Te acuerdas de ese día en el zócalo cuando no querías hablar conmigo, te seguí, jalé tu brazo y levanté mi puño para romperte el hocico?, ¿recuerdas que luego sentí pena por mi barbarie y te rogué perdón? Pues hoy desarmaría tu rostro contra el pavimento, te quitaría esa mueca de cinismo y la eternizaría en el asfalto, sin ningún reparo.
Me debes mucho, pero por sobre todo una explicación. Tomaste nuestro futuro y calmadamente lo depositaste en el retrete; todo por tu enfermizo afán de cambiar. Pobre idiota, en el fondo eres el mismo ser humano timorato, frustrado y evasivo.
Fueron muchos años de huir, lograste evadirme pero ahora sé donde estás; sé de tu nuevo amor, de tu ridículo intento por enterrar el pasado y negar ante tus nuevos amigos que un día fuiste como yo.
Mi lady, prepárate por que no te voy a soltar hasta que tus poros sangren de tristeza. Te voy a quitar todo porque sé tus secretos, pero ante todo, porque me dejaste cuando más te amaba...
S
...y perdí mis alas
Author: Unzuet@ / Etiquetas: alas...y perdí mi alas una noche estrellada.
Las arranqué con furia para entregarlas como pago al tendero de la esquina.
La transacción fue sencilla.
Hizo a un lado la sangre. Quitó las plumas dañadas. Las pesó en una báscula.Calculó su valor.
-No habrá más que una semana de lágrimas- me dijo aventándolas junto al montón de la izquierda.
Asentí. Tomé un frasco color ámbar que puso sobre la barra. Di media vuelta. Salí del lugar.
La Constitución....
Author: Luxxx /Tengo varios minutos riéndome. Encontré esto en un blog que me gusta mucho y creo que sería un buen ejercicio para la familia perezosilla...qué les parece complementar la Constitución de Alex y Lucas?
Mínimo un artículo, pero ojo, debe ser desde la perspectiva de un infante de cinco años, como Lucas y Alex.
Léanse el citado post y dense una idea de mi idea:
http://orsai.es/2005/12/fragmentos_de_una_constitucin_infantil.php
La vida de Chuck
Author: ChuckSt4r /...pues si, ya nos tocará un momento, siempre que corro, o llego temprano o muy tarde, mejor camino y disfruto el recorrido, esperando llegar a tiempo...
Cuando uno que otro chisme es necesario
Author: ChuckSt4r /Nadie nunca mencionó, que lo primero que vería sería el piso, ironía que al nacer te puedas dar el lujo de posarte sobre él, para que al morir pagues como penitencia una eternidad sobándole los pies.
Nadie nunca menciono, que en la infancia te serían tan repulsivas las sustancias necesarias para curarte y vivir, para que después buscaras una que otra similar para poder acariciar sensaciones cercanas a la muerte.
Nadie nunca mencionó, que las caricias que alguna vez te hicieron cosquillas hasta llorar en el piso, son las que ahora te causa una erección que te hace querer romperle el cuello de placer acostada en el piso a tu pareja hasta hacerla sentir el cielo.
Nadie nunca mencionó, que la soledad que buscabas para poder hacer suciedades a gusto, es la misma que te hace enfrentarte a un abismo de silencio.
Nadie nunca mencionó, que el amor que te daba pena demostrar ante los demás, ahora es el mismo que necesites y estés dispuesto a otorgar.
Nadie nunca mencionó, que la ironía de la vida que te hacer hablar en sarcasmo, es la misma ironía que es sarcástica contigo.
Cometí todos los errores. Tuve todas las culpas. No sabía que a donde uno va cuando se muere las lágrimas se vuelven engrudo y sirven para asir los pecados al armazón. Pegué las injurias, hice un collage de malos pensamientos y decoré con la lujuria vivida en tantos años, al fin listas, mis alas al sol resplandecían.
Me había convertido en un ángel...