2009-01-22
PRÓXIMA SEMANA
debo decir k valio la pena la espera pork creo k los textos de
esta semana son muy buenos.
Y para no perder la costumbre hay va el siguiente tema...si...ya se...
tmb se m hizo tarde...ni modo...pero aki esta:
cartas
Creo k el tema tiene para sacarle...
Con respecto al diseño dl blog pido k hagan comentarios para ver
cual les gustó más y ya dejar uno sólo porfavor!!!
los adoro!!!!
2009-01-21
Desnudo
Me ofrecí a identificarte porque quería decirte adiós y demostrarme que tengo lo que se requiere para guardar las apariencias.
Antes de hacerlo me advirtieron de la situación. Del olor antiséptico que sólo tienen los lugares tristes. De la frialdad del ambiente. De lo sombrío del momento.
Entré, me acerqué a ti y le indiqué al muchacho que me acompañaba que eras tú. Tomé tus manos, acaricié lentamente tu cara y unas cuantas lágrimas me ayudaron a cumplir el protocolo.
Al salir asentí con la cabeza y abracé a mamá.
Sólo entonces comprendí, mientras recordaba la desnudez de tu muerte, que ella nunca sería libre.
2009-01-20
DESNUDOS
Tú piel junto a la mía, juntas como siempre y nunca fue. Sólo será un momento, un instante, sólo unas horas antes de que la realidad nos alcance y vallamos con quien debemos estar.
Estimado, bien amado, desnudo frente a ti.
Para ti...soy una persona sin rostro. Para mi, tú lo eres todo.
Te olfateo, te inhalo. Tu olor es para mi lo mejor de este mundo, la fragancia más exquisita y excitante que jamás habría conocido. Creo que por eso te amo, creo que esto es amor.
Tal vez esto no es cosa de amar. Tal vez lo que siento sólo es querer...
Siempre he creído que eres una confusión, un capricho pasajero que por más que he saciado mi cuerpo lo pide una y otra vez ...Cada vez más fuerte que la anterior.
Esto debe de ser el amor... tal vez sea una satisfacción o podría ser adicción. El primero es maravillo pero pocos han logrado sentirlo así que dudo que eso sea, lo segundo... es de lo mejor pero, termina pronto y lo último.... ¡si es lo último sería lo peor de todo!
La adicción es un deseo vuelvo necesidad....nunca estas satisfecho, no puedes saciarlo, siempre tendrás hambre y lo peor es que nunca sabrás cuando terminará.
Por eso seguimos aquí, desnudos, abrazados, soñando... de repente observándonos, besándonos, hablando de lo que haremos y de lo que nunca pasará; del siempre felices, del estar siempre juntos, de preguntarnos cuando llegaremos al final, del sólo hecho de despertar y ya no amar.
Sólo por escribir
Yo creo que no hay peor sensación de desnudez.
2009-01-19
Desnuda tu
2009-01-18
1
Abro los ojos y me encuentro a oscuras. Creo que aún es de noche. El dormir encerrado me ha dado esa mala costumbre de perder la noción del tiempo.
Todos los días dejo la luz prendida del cuarto de baño, sólo por si acaso, por si lo veo, por si consigo saber quién es el que me observa mientras duermo. He sentido su presencia pero nunca nos hemos conocido.
Después despertar y tener un momento de pereza recostado sobre mi cama, decido levantarme. No lo consigo, mis pies y el resto las partes de mi cuerpo son tan pesados que ni siquiera puedo mover alguno de mis dedos, ni siquiera los siento.
He decidido calmarme, serenarme, no alterarme. Por mi edad yo sabía que podría pasar, debe de ser normal. A alguien como yo debe pasarle esto casi todos los días. Después de un tiempo y una alta concentración, consigo mover los dedos de mis pies.
Mis pies se tocan pero están fríos. Antes de despertar debí haber conseguido quitarme las cobijas. Ahora recuerdo… ¿y mis calcetines?,¡yo me había puesto calcetines!… ¡¿Quién me quitó los calcetines?!
Del enojo pase al miedo. Era difícil mantenerme tranquilo. De pronto, me invadió un sentimiento de satisfacción. No podría negar mi buena intuición, sin duda había alguien rondando dentro de la habitación.
Pensé, ¿Quién será esa persona? ¿Qué quiere? ¿Robarme? ¿matarme?... no… lo ultimo no…eso lo hubiera hecho hace ya tiempo.
Tienes razón, dijo una voz, pero para eso hay que esperar el momento; esto no es un simple gusto, es trabajo y a ello hay que dedicarle tiempo.
Hablaba junto a mi oído. Tengo que llenarme de fuerzas, correr hacia la puerta y salir de aquí… Espero no tropezarme. Seguía sin ver nada, ni la lámpara del techo, ni la puerta del baño, ni el contornó de la cortina iluminada por la luz que debería entrar desde la ventana.
Comenzaba a hiperventilarme, pare de momento y afine mi oído. No se escuchaba nada dentro de la habitación, ni los ruidos que comúnmente se cuelan del exterior.
No puedo moverme, no veo nada y hay alguien aquí, viéndome.
Comienzo a envolverme en mi propia desesperación, mi propio miedo, mi propia angustia, de no saber que será de mi vida, si nadie viene, si no me escuchan.
………
Miseria número 34
Solo sin tus pecados, sin tu última miseria.
Quiero desgajarte hasta hallar el origen de tu veneno, que me mires.
Que llores con pena genuina.
Quiero tener tu corazón, vivo, sangrante, entre mis 10 razones.
Quiero desnudarte para volver a mí, oler cada centímetro de tu piel para saberte cierto.
No. Sus manos eran
más frías que el
mar de Japón>
2009-01-17

Sara Hellen
Dulce tentación.
Tus dientes me presentas con una sonrisa impetuosa.
Delicioso éxito.
Me acerco. Tomo tu mano. Te llevo conmigo.
Caminas. Me miras. Miro de reojo tu escote.
La gente mira, los vestidos victorianos no dejan de moverse al compás de la música.
Atravesamos a los caballeros fumando puros mientras me río de sus chisteras.
De mi mano sales de aquel baile de violines y nobiliarios mezclados.
La banca del jardín de laberintas arboledas es helada como mi piel que ahora roza el motivo de este encuentro.
Mi mano se desliza por tu cuello y tu pecho removiendo el listón de tu corset, que cede ante la presión de tus senos. Tu respiración se agita. Beso tu boca. Mis manos juegan con tu cuerpo. Tus ojos se cierran.
Me deshago de los kilómetros de tela que conforman tu falda favorita mientras dejo al descubierto tu blanca piel. Casi transparente. Logro ver los canales que te irradian de sangre.
Mi boca tiembla. Me besas para calmarla. Intentas apartar mi falda y tomo tu mano. Beso tu pulgar… tu palma… tu brazo… de nuevo tu cuello… tus pechos… palpitantes…tus venas gritándome…tu sangre recorriéndote… muerdo tus pezones y aparto mi cara para contemplar la escena de tu piel desnuda y blanca…casi transparente…tendida en la banca de mármol…esperando mis manos… mi boca… mis dientes se clavan en las venas de tus pechos hasta derramar tu sangre por mis labios. Me alimento de ti… sacio mi sed con la duquesita traviesa mientras su vida se extingue entre mi aliento.
Antes de la última gota de tu sangre en tu cuerpo me detengo y cierro tus ojos con expresión de asombro. Ahora pareces dormida. Pálida. Desnuda…